3 Consejos para transformar la crisis en una oportunidad para tu empresa

Muchas veces escuchamos la frase: “Crisis es igual a oportunidad”, pero resulta difícil imaginarse que eso aplique a potenciar tu empresa. Y es lógico. En un contexto tan volátil como el actual, a lo que se suma un país como el nuestro, que se caracteriza por sumar a las grandes crisis mundiales sus propios tropiezos políticos y económicos, tener una visión optimista resulta complicado.

Sin embargo, existen algunos elementos que nos pueden ayudar a sobrevolar esas instancias o incluso a aprovecharlas de manera concreta.

1. La escena no es la película

Miramos alrededor y todo parece tambalearse. Lo que hace un tiempo se proyectaba como un horizonte despejado, ahora es un huracán que no permite ver cuál es el próximo paso.
Pero como sucede en cualquier película, una escena es parte de un contexto más amplio, y muchas veces una escena puede ser triste mientras que el film completo es una comedia.
Lo mismo sucede con las crisis. El día a día nos hace ver el problema como terminal. Pero si tomamos distancia, podemos ver que es parte de una sucesión en la que se alternan diferentes tipos de momentos. Entonces la clave es analizar el presente, pero desde un contexto más amplio que lo incluye y ver de qué manera juega este momento en la secuencia completa.
De esa forma podremos identificar las causas que lo generaron y proyectar posibles efectos de esa sucesión a futuro. Es el típico caso de: “Otra vez…” y la descripción de la situación.
Lo que olvidamos ver es que si sucede “otra vez”, es que ya sucedió antes, y que entre esa vez anterior y ésta, sucedió algo más. Por lo tanto, podemos buscar un patrón o sucesión de hechos y circunstancias que nos permitan armar un contexto más amplio para leer esto como parte de un sistema, aprender su funcionamiento y aprovechar sus características.

2. Evitar la Profecía Autocumplida

Una tendencia que tenemos todos los seres humanos es la de inferir un resultado y luego dejarnos llevar por el querer tener razón y corroborarlo. Esto hace que muchas veces, sentenciemos algo y nuestras acciones vayan en función de demostrarlo más que refutarlo. El típico caso de la Profecía Autocumplida. Sucede a menudo con las discusiones. Determinamos de antemano que una persona X va a desilusionarnos, y luego tendemos a ver solamente aquellas acciones que corroboren nuestro postulado sin detenernos en todo lo demás, que podría brindarnos otras respuestas. En el caso de una empresa, se puede ver cuando comenzamos una frase con: “Igual, al final…”

3. No convertirse en “la tabla a la deriva”

Una tabla a la deriva es un objeto que se mantiene a flote, pero cuya trayectoria está determinada por las corrientes, los obstáculos o toda cosa ajena a la tabla en sí. No importa en qué instancia estemos, ya sea comenzando un negocio, tratando de expandirlo o simplemente llevándolo adelante, lo cierto es que existió un chispazo inspirador que nos movilizó lo suficiente como para poner algo en marcha. Entonces es importante reconocer que tuvimos la capacidad y voluntad de accionar. Y que por otra parte, dejarse llevar por factores externos equivale a soltar el volante de un vehículo que conducimos y en el que viajan, nuestros empleados, nuestras inversiones y nuestros sueños. Por más difícil que sea la situación, es necesario reconocer esa capacidad en nosotros y ponerla en juego para atravesar esta instancia. La frase a la que tenemos que estar alerta es: “Qué querés, si con…” y ahí se suma: “el Gobierno, los sindicatos, el clima, los impuestos” o cualquier otro factor al que le estemos entregando el volante de nuestro futuro.
Cuando es así, pasamos a ser espectadores de nuestra propia historia. Y a nadie le satisface eso.

Conclusión

Como conclusión podemos ver que si combinamos estos elementos la perspectiva ya es otra. Ante un contexto difícil debemos:

1.Ponerlo en perspectiva y ver cómo juega dentro de un sistema más amplio.
2.Dejar de lado el resultado “fijo” que pensamos para analizar varios caminos posibles en que puede derivar esta situación en función de ese contexto o sistema mayor.
3.Asumir la responsabilidad de tomar decisiones basadas en estas premisas, incluyendo planes de contingencia.

De esa manera, la crisis se convierte en oportunidad. Según el caso será una oportunidad de invertir, innovar, reestructurar o negociar.
Lo que es seguro, es que no será algo terminal sino el comienzo de un nuevo camino.

Si querés saber más, podés sumarte a nuestro Club de Inversores, en el que mantenemos encuentros regulares con expertos en contexto político, económico y financiero, y donde compartimos experiencias entre diferentes emprendedores y empresarios PyME para colaborar mutuamente y encontrar oportunidades donde otros solamente ven problemas.

Para más información, escribinos a:

florencia@empiricaweb.com
daniela@empiricaweb.com